BIENVENIDO MR MARSHALL

BIENVENIDO MR MARSHALL

(Contraportada de nuestra revista Nro 38 Acequia Mayor)

El último capítulo, si nadie lo impide, que se ha escrito sobre la macro planta solar de la Retamosa es la ven- ta del proyecto al Fondo de Inversión canadiense Northleaf Capital Partners por ACS, grupo presidido por Florentino Pérez al que pertenece Cobra, principal adjudicataria de la subasta de renovables realizada por el gobierno el año pasado.

Esta planta de energía solar se va a explotar en régimen retributivo específico, lo que significa que el estado español garantiza la rentabilidad del proyecto para el inversor, que, en última instancia es Northleaf Capital Part- ners.

O, explicándolo de otro modo, de cómo un proyecto que se presenta ante el ayuntamiento de Mula hace unos pocos años por una multinacional alemana (Juwi Holding AG) diciendo que se va a explotar la planta en régimen abierto, es decir, asumiendo el riesgo de la venta del KW producido en el mercado eléctrico -con inciertos resulta- dos, en consecuencia-, obtiene unas bonificaciones extraordinarias en los impuestos municipales para contribuir a su viabilidad, y, poco después, cambia de manos, se convierte en un proyecto protegido por el gobierno de España mediante un sistema retributivo específico, para, como si de un título valor cotizable se tratara, acaben en manos de un Fondo de Inversión extranjero, como último beneficiario, los casi 90 millones de euros que les hemos perdonado en impuestos. No sin antes haber pagado el peaje correspondiente, sin lugar a dudas, a todos los intervinientes en la promoción y construcción de la planta, descontando el beneficio conseguido con tanto esfuerzo –ironía total- para los próximos 30 años, realizando beneficios a corto y desapareciendo de aquí (según ACS solo le interesa la parte de la construcción llave en mano en el negocio de las renovables, como ellos lo llaman).

A mí se me ha quedado la cara de tonto después de ver la inteligente gestión municipal que no ha consistido en otra cosa que firmar un patético conve- nio con la empresa promotora, claramente perjudicial para los intereses locales, para consentir que, posteriormente, se convierta en un título financiero negociable en manos de especuladores, a los que se las trae al pairo las energías renovables, el campo de la Retamosa y sus vecinos, la carretera de Fuente Librilla, los puestos de trabajo, el precio de la energía, el municipio, el país, el mundo entero, en definitiva.

Ahora solo nos queda, para completar el cuadro, engalanar los balcones del pueblo, sacar la banda de música y salir todos a la carretera con el traje típico huertano a recibir a Mr. Marsahll el día de la inauguración de la planta solar, y, entre fanfarrias, cohetes, chupinazos, tracas y saetas, si es de menester, saludar al Gran Capital que, ¡por fin ha llegado a nuestro pueblo!